Música del blog: Jaroussky ('"Si pietoso")

martes, 30 de junio de 2015

Cierro unas semanas para reciclarme

Lo que los niños y niñas necesitan





Muchos padres y madres se esfuerzan por cumplir bien su papel pero el modo de vida en que estamos inmersas las personas, con sus prisas, multitud de obligaciones y estrés, no propicia cumplir los buenos propósitos, precisamente. Nunca es tarde para mejorar y, ahora que entramos en época de calma y vacaciones, se pueden ensayar nuevos modos de relacionarse con los niños y niñas. Quizás la experiencia sirva para intentar mantener algunas de las nuevas pautas cuando se reinicie el curso y más allá.

María Montessori, una mujer cuya valía no se puede resumir en pocas palabras, revolucionó la pedagogía de principios del siglo XX al establecer nuevas pautas de relación con los niños y niñas. Su objetivo era favorecer el desarrollo pleno de su potencial.

Alguien se ha encargado de resumirlas en algunos puntos y conviene recordarlos. Pero no sólo esto. Como he apuntado más arriba, hay que ponerlos en práctica. Porque no basta con saber, es necesario actuar para cambiar las cosas.

A día de hoy sus sugerencias siguen siendo inspiradoras:
  • Recuerda siempre que aprenden de lo que les rodea. Sé su mejor modelo.
  • Si le criticas mucho, lo primero que aprenderá es a juzgar.
  • En cambio, si recibe elogios con regularidad, aprenderá a valorar.
  • ¿Qué ocurre si le muestras hostilidad? Aprenderá a pelear.
  • Si se le ridiculiza de modo habitual, será una persona tímida.
  • Ayuda a que crezca sintiéndose con seguridad a cada instante. Aprenderá a confiar.
  • Si recibe desprecios, desarrollará un sentimiento muy negativo de culpa.
  • Propicia que vea que sus ideas y opiniones son siempre aceptadas. Se sentirán bien en su piel.
  • Si vive en una atmósfera en la que recibe cuidados, y que le permite sentirse una persona integrada, amada y  necesaria, aprenderá a encontrar amor en el mundo.
  • No hables mal de él/ella, ni cuando está cerca, ni cuando no lo está.
  • Concéntrate en que está creciendo y desarrollándose de modo óptimo, valora siempre lo bueno que tiene, de tal manera que no quede nunca lugar para lo malo.
  • Escucha siempre cuando te hable y respóndele cuando se acerque a ti con una pregunta o un comentario.
  • Que vea respeto y apoyo aunque haya cometido un error. Lo corregirá ahora o quizá un poco más adelante.
  • Debes ayudarle si busca algo, pero también permitir que encuentre las cosas por su cuenta.
Si te interesa la meditación, puedes visitar mi blog de mindfulness

    domingo, 21 de junio de 2015

    Pedid y... ya veremos si se os dará



    En lo tocante al esfuerzo, tema al que ya me referí la semana pasada, ha hecho mucho daño el pensamiento positivo, ese que dice: "Pide al universo lo que deseas y se te concederá", interpretación chapucera del "Pedid y se os dará".

    El consejo evangélico se refiere a los bienes espirituales que, efectivamente, no podemos obtener con nuestro propio afán. Muy diferente es el bienestar material, que nos exige emplearnos a fondo sobre la base de una laboriosidad bien planteada y dirigida. Y es así como obtenemos resultados.

    El pensamiento mágico es tan antiguo como el mundo. Hay numerosos relatos acerca de ello, todos muy parecidos. Os transcribo uno:


    Navegaba un rico ateniense en una nave junto con otros pasajeros. De pronto, a causa de una súbita y violenta tempestad, empezó rápidamente a hacer agua el navío.

    Y mientras los demás pasajeros, con su esfuerzo, trataban de salvarse a nado, el rico ateniense, invocando a cada instante a la diosa Atenea, le prometía efusivamente toda clase de ofrendas si por su medio lograba salvarse.

    Uno de los náufragos que lo oía a su lado le dijo:

    -Pide a Atenea, pero también a tus brazos.


    Si te interesa la meditación puedes visitar mi blog sobre mindfulness

    domingo, 14 de junio de 2015

    Cómo dirigir bien los esfuerzos

    http://portadafb.com/wp-content/uploads/2013/09/cuando-termina-el-esfuerzo.jpg 


    Hay gente que pierde mucho tiempo por moverse sin dirección. Quieren hacer algo pero, o bien no saben qué, o desconocen cómo dar los pasos necesarios. Además de tiempo, se puede desgastar también mucha energía y autoestima en esta indefinición que, si se prolonga, puede llevar a la persona a una situación de auténtico bloqueo.

    Para dirigir bien los esfuerzos y aprovechar las oportunidades hace falta, como mínimo:
    1.  Clarificar objetivos, a ser posible en cada área de nuestra vida.
    2.  Trazar un plan de acción que conduzca hacia esos objetivos.

    3. Determinar los valores en los que apoyaremos nuestros esfuerzos.
    4. Poner a punto nuestros recursos personales y profesionales, además de dotarnos de otros necesarios para nuestros propósitos.
    5. Aprender a automotivarnos.

    A esto añadiría descubrir nuestros talentos. ¡Cuánto potencial desaprovechado por tenernos que dedicar a una profesión o tarea por inercia o por cuestiones prácticas! 

    También es importante aprender a pensar para que las creencias que nos limitan no obstaculicen nuestros planes.

    Si te interesa la meditación puedes visitar mi blog sobre Mindfulness
      


    sábado, 6 de junio de 2015

    La ambición de la hormiga

     
     
     
    La semana pasada abordaba en mis blogs sendos temas que tienen que ver entre sí, la excelencia como objetivo, y la necesidad de cultivar nuestra mente para obtener resultados satisfactorios de cualquier tipo.
     
    En esta ocasión os invito a reflexionar sobre estos temas a partir de un relato brevísimo recopilado por el místico sufí Rumi. Se titula 'La ambición de la hormiga' y dice así:
     
    -De modo que conociste a una hormiga que te dijo que algún día esperaba llegar a ser tan poderosa como el rey Salomón. ¿Y no te partiste de risa?
     
    -¿Por qué iba a hacerlo? ¿Acaso todo lo que alcanzamos -experiencia, oficio, conocimiento, pericia- no fue alguna vez tan diminuto como una hormiga?



    domingo, 31 de mayo de 2015

    Los pensamientos alimentan o contaminan cerebro y emociones

     
    Os invito a leer en mi blog de Mindfulness mis reflexiones de hoy sobre la importancia de alimentar el cerebro no sólo con género de calidad sino también con pensamientos nutritivos. Lo que metamos será lo que saldrá. Nuestra salud emocional depende también de ello, ya que existe una íntima relación entre pensamientos, emociones y sensaciones. 

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